Las alarmas sonaron el lunes y martes pasado en la planta de Toyota, en Zárate. Varios trabajadores del área de welding (soldadura) dieron positivo de Covid-19. La empresa japonesa, entre las más cuidadosas del país con relación a los protocolos de seguridad e higiene, debió suspender los turnos de producción de la mañana de ambos días. En la compañía no tienen dudas: la mayor circulación de gente durante las últimas semanas -y no lo que ocurre dentro de la fábrica- fue el vector determinante para la aparición de nuevos focos. En ese diagnóstico coinciden con el Gobierno, actualmente más preocupado por la economía de 2021, un año condicionado por elecciones de medio término.

La calle Corrientes durante la cuarentena

Mientras el hemisferio norte transita la segunda ola del virus con miles de muertos, la meseta elevada de casos y un salto en los contagios locales preocupa al oficialismo. Para encontrar más de 11.000 contagiados, como ayer, hay que remontarse a mediados de noviembre. Los números de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires ya se parecen a los de octubre, pese a que expertos alertan sobre el mayor número de test por las vacaciones de verano y las Fiestas.

En la provincia de Buenos Aires, donde el cristinismo se hace fuerte, creen que es “inviable” volver a cerrar totalmente la economía. “No sabemos cómo vamos a estar en marzo y abril. Pero cuarentena como al principio no la veo”, dijo a LA NACION un funcionario de Axel Kicillof.

Allí no quieren minar el optimismo que recogen los relevamientos que lleva adelante el ministro de Producción de la provincia, Augusto Costa. Según los sondeos, el 88% de los empresarios bonaerenses encuestados cree que la actividad productiva “se mantendrá o aumentará” en 2021; un 95,3% de las empresas estima que las exportaciones provinciales estarán igual o mejor y el 23,8% de las firmas provinciales proyecta incorporar más empleados el año que comienza. Los números, sin embargo, muestran todavía un panorama preocupante para aquello que depende de las señales, como la inversión: sólo el 24,7% de las pymes de PBA planifica invertir. Es un porcentaje menor al que apostó al territorio bonaerense este año (36,5%). El relevamiento se hizo entre 417 empresas de 90 municipios bonaerenses, entre el 24 de noviembre y el 11 de este mes.

“La habilitación de actividades en la pandemia consideró las condiciones epidemiológicas, los riesgos asociados a cada sector y la necesidad de que la mayor cantidad de actividades estuviera en funcionamiento. Hoy estamos observando con preocupación el incremento de los casos tanto en AMBA como en el resto de la Provincia”, dijeron cerca del gobernador Kicillof. “Lo que esperamos es que con los protocolos y la responsabilidad individual de cumplir con las medidas de prevención y cuidado logremos evitar que haya un rebrote pronunciado mientras se desarrolla el plan de vacunación. Si la situación empeora vamos a tomar las medidas que correspondan. Hoy es difícil evaluar cómo vamos a estar en marzo o abril y qué tipo de medidas van a hacer falta”, agregaron.

Si bien el 93% de las empresas encuestadas ya están en actividad normal o parcial, sólo un 29,7% de las pymes tiene ventas en niveles previos a la pandemia. Es por eso que las autoridades ven improbable un cierre total en el distrito que aspira controlar el kirchnerismo y el único importante a la hora de evaluar victorias o derrotas en tiempos de elecciones de medio término. A nivel nacional, este año el PBI tendrá una caída como la de 2002, habrá 2,2 millones menos de ocupados, la pobreza rondará el 45% y quedarán 90.700 comercios cerrados.

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