Es un temor que está en la mente de muchos.

Que después de un año de pandemia y de una carrera a toda velocidad por producir y distribuir las vacunas, de repente una variante de coronavirus mute tanto que se vuelva resistente a los tratamientos.

Es el miedo que existe tras emerger variantes como las de Reino Unido, Sudáfrica o Brasil, que se propagan rápidamente en otros países.

Los principales fabricantes aseguran que sus compuestos seguirán funcionando contra estas nuevas mutaciones, pero ya se ha conocido que estas vacunas pierden cierta eficacia ante la mutación sudafricana.

En los últimos días se hizo público que la vacuna de la Universidad de Oxford y AstraZeneca protegía menos contra casos moderados de enfermedad por covid en la variante sudafricana, aunque se trata de pequeños estudios y por ahora parece que las dosis seguirían protegiendo contra casos graves y hospitalizaciones.

Mujer sosteniendo la vacuna china Coronavac.

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